¿De qué hay que tener ganas en una relación? ¿De que dure? ¿O hay que tener ganas del otro, y eso es lo que hace durar a la relación? Me inclino por esto último, por el camino de la realización indirecta. Si una mujer quiere casarse y busca marido, no encuentra; si una mujer quiere divertirse y explorar el mundo, encuentra marido. Si una persona quiere que su relación dure para siempre, y está pendiente de ese deseo, la relación se le escurre entre las manos; si una persona está contenta de estar con el otro, la relación dura. La realidad del mundo amoroso está llena de resultados indirectos.Me atrevo a disentir en que las "ganas del otro" en una pareja sean una vía indirecta de su realización y durabilidad. Eso sería como decir que los ladrillos en una casa no son la casa sino una vía a ella. Son parte de la cosa, imprescindible. Sin gozo una pareja no es tal, es cartón pintado.
[A.R. y C.A.]




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